(...) Un grito se perdió en la oscuridad mientras Jadeon intentaba aferrarse a cualquier cosa, pero solo encontró sombras que se retorcían a su alrededor.
Al caer, una voz susurró desde las profundidades: «Bienvenidos al Inframundo… ahora decidme cuál de vosotros está destinado a morir».
Jadeon levantó la mirada, pálido, y descubrió que no estaban solos. (...)
Al caer, una voz susurró desde las profundidades: «Bienvenidos al Inframundo… ahora decidme cuál de vosotros está destinado a morir».
Jadeon levantó la mirada, pálido, y descubrió que no estaban solos. (...)





