Soy de Panamá y este tema me deja muchísimas opiniones encontradas, pues tengo amigos venezolanos y sé por lo que me cuentan y logro observar en noticias o redes sociales lo triste y desesperante que es estar en tu país sin ser <<parte>> de él, pues no tienen voz, ni voto.
También sé que nadie sale de su país con ganas de pasar páramo, sino en busca de oportunidades. Sin embargo, siempre habrán ciertas unidades que dejan muy mal la reputación de la mayoría, por cometer actos inmorales.
Por otra parte, como panameña debo aceptar que el exceso de extranjeros residiendo en mi país es un tanto exasperante, ya que perjudica el ámbito social y económico del país.
Creo en la ayuda humanitaria y el apoyo hacia las personas sin importar de dónde vengan, qué religión profesen, qué origen étnico tengan, etc, pero este tipo de actos migratorios debe ser controlado.
Mientras exista un registro y para manejar los datos de los extranjeros de una manera correctamente proporcional a la demografía y economía de dicho país, no debería haber problema en brindar una mano amiga quienes lo necesiten.
De igual modo, no soy quién para juzgar a alguien que intenta escapar de un día a día devastador, es sencillo dar opiniones estando desde el lado más <<favorable>> (a pesar de ser afectados también) de la situación, pues de estar en su posición, haríamos lo posible por un futuro digno.