El año empieza cuando te lo propongas.

  1. #1
    De repente tu vida cambia, cambias de ciudad, de escuela o universidad. Llegas nuevo, entras a clase y te encuentras a todos tus compañeros girados mirándote. No sabes cómo reaccionar, por dentro piensas: debo sentarme rápido en algún asiento. Te sientas, y con calma te paras a pensar, es el primer día, pero todo saldrá bien.

    Pasan los días, meses, y has hecho algunos amigos, conoces mejor la ciudad, y piensas nuevos lugares que visitar con tus nuevos amigos. De repente, un día recibes una noticia de que un familiar enfermó. Te preocupas, gritas, te desahogas. Esa ilusión de visitar nuevos lugares con tus nuevos amigos pasa a segundo plano, y empiezas a pensar que las cosas no salieron tan bien como esperabas, que desde que viniste a la ciudad todo son problemas. Pero no es nada más que una forma de culparte a ti mismo. Las cosas pasan y muchas no tienen respuesta, el karma no existe, buscamos respuestas y razones desesperadamente para nuestras desgracias. Pensamos que es cruel que haya una razón para nuestras desgracias, pensamos que nosotros somos crueles porque lo que recibimos nos lo merecemos, y que el karma es cruel. Pero no, lo más cruel es que todas esas cosas suceden sin razón. Nos negamos a pensar que la vida en sí es cruel, que redimirse no nos hace inmunes.

    Termina el curso y haces balance de los nuevos amigos que hiciste, los que perdiste, tus desgracias, si pasaste, si te mereciste pasar. Todo esto no es nada más que una metáfora de lo que significa un año, un año en el que vivimos intensamente. Yo personalmente he tenido que vivir esta situación de arriba en numeradas ocasiones, que cuando un año nuevo empieza tengo la sensación de que resido en otra parte, que haré otros amigos y perderé a otros, me pasarán muchas desgracias y otras alegrías, perderé oportunidades únicas y no tan únicas que si lo eran las harán más unicas todavía. No esperes al año nuevo para cumplir tus propósitos, haz hincapié en los que has cumplido pero no esperes al primer día para cumplirlos. Son excusas que nos ponemos para olvidarlos, empezarlos más tarde o ni siquiera empezarlos. Tenemos oportunidad de empezarlos cuando nos los planteamos, no esperemos a mañana. O mañana no podremos. Sino, recuerda cuando quisiste visitar lugares de esa nueva ciudad con tus amigos y no pudiste.

    PD: si no vas a leerlo, no comentes.
  2. #2
    Es verdad, al parecer estoy en una situación similar, estudio en otra ciudad, llegue de vacaciones a mi casa y me entero de que un familiar mío está enfermo y no me lo habían dicho por teléfono, es duro, pero estoy en la mejor disposición de no decaerme para que esa persona que quiero tanto no me vea mal, si no feliz de saber que me tiene y lo tengo...

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