Buenas tardes, compañeros y compañeras.
Comparto con ustedes algo totalmente distinto a mis anteriores aportaciones en tan Ilustre Web. Se trata de una reflexión de una persona cuya identidad seguiré manteniendo en el anonimato, aunque quizá algunos de ustedes sabrá de quién se trata. Lo comparto por muchos motivos y porque en el momento de su publicación, la persona que lo escribió me lo dedicó... aunque más que dedicar lo que hizo fue un "guiño". No obstante, las cosas han cambiado desde aquellos días. Disfruten. Feliz día y espero que pasen una gran semana.
"¿Y qué?
Son las doce y media, una hora menos en Canarias. Me encuentro despeinada, café en mano y con ganas de contarte tantas cosas que no sabría ni por dónde empezar.
Y qué si el mundo da vueltas y yo las doy contigo, pienso una y otra vez mientras intento obviar ésta ridícula sonrisa que se dibuja en mi cara y de la que tú eres culpable.
Y qué si me encantaría compartir contigo todos y cada uno de los rincones de las sábanas y no diré que es una cama vacía si no estás, qué va, la realidad es que está llena, llena de besos y abrazos que esperan por ti.
Y qué si quiero conocer cada recodo del planeta, perderme y que te pierdas conmigo o al revés, tengo entendido que el orden de los factores no altera el producto aunque las matemáticas nunca han sido mi fuerte.
Y qué más da si quiero descubrir tu cuerpo y hacer de el un manuscrito, observar tus lunares maravillada como si fueran la mismísima vía láctea y jugar a ser toda una experta en Astronomía.
Dime, y qué si quiero que me quites todas las inseguridades con besos, que me abraces por la espalda y que me acaricies los pensamientos como si nadie más fuese capaz de hacerlo.
Y qué si te quiero usar como reliquia literaria de mis presunciones para poder decorarte con los adjetivos que me de la gana. Si la expresión ''tirarse al vacío'' me parece hasta divertida desde que te conozco.
Y QUÉ si 'todo el mundo' es mucha gente, y yo me sigo quedando contigo".
Comparto con ustedes algo totalmente distinto a mis anteriores aportaciones en tan Ilustre Web. Se trata de una reflexión de una persona cuya identidad seguiré manteniendo en el anonimato, aunque quizá algunos de ustedes sabrá de quién se trata. Lo comparto por muchos motivos y porque en el momento de su publicación, la persona que lo escribió me lo dedicó... aunque más que dedicar lo que hizo fue un "guiño". No obstante, las cosas han cambiado desde aquellos días. Disfruten. Feliz día y espero que pasen una gran semana.
"¿Y qué?
Son las doce y media, una hora menos en Canarias. Me encuentro despeinada, café en mano y con ganas de contarte tantas cosas que no sabría ni por dónde empezar.
Y qué si el mundo da vueltas y yo las doy contigo, pienso una y otra vez mientras intento obviar ésta ridícula sonrisa que se dibuja en mi cara y de la que tú eres culpable.
Y qué si me encantaría compartir contigo todos y cada uno de los rincones de las sábanas y no diré que es una cama vacía si no estás, qué va, la realidad es que está llena, llena de besos y abrazos que esperan por ti.
Y qué si quiero conocer cada recodo del planeta, perderme y que te pierdas conmigo o al revés, tengo entendido que el orden de los factores no altera el producto aunque las matemáticas nunca han sido mi fuerte.
Y qué más da si quiero descubrir tu cuerpo y hacer de el un manuscrito, observar tus lunares maravillada como si fueran la mismísima vía láctea y jugar a ser toda una experta en Astronomía.
Dime, y qué si quiero que me quites todas las inseguridades con besos, que me abraces por la espalda y que me acaricies los pensamientos como si nadie más fuese capaz de hacerlo.
Y qué si te quiero usar como reliquia literaria de mis presunciones para poder decorarte con los adjetivos que me de la gana. Si la expresión ''tirarse al vacío'' me parece hasta divertida desde que te conozco.
Y QUÉ si 'todo el mundo' es mucha gente, y yo me sigo quedando contigo".
— Laberinto Azul.





