Imagínate en el día más feliz de tu vida. Te ves frente al altar con la mujer de tu vida, un ligero velo rodeando su rostro, adornando esa sonrisa de la cual estás enamorado. Cuando te preguntan: "¿la aceptas como esposa?" tú sin darle muchas vueltas, porque no lo necesitas, contestas "sí quiero". Sin dudarlo. En ese momento la aceptaste tal y como es. Con sus virtudes y sus defectos. Pasan los días, llega la luna de miel y estás feliz de tener a la mujer de tu vida a tu lado. Pero no has pensado en lo que realmente importa. Te has dejado evadir por esos bonitos momentos que has pasado con ella. Lo que importa realmente es: ¿la quieres tal y como es? O sólo aceptas virtudes de ella que a ti te gustan, y las virtudes que no te gustan las consideras defectos. ¿Te parece justo? El tiempo pasa, y te sientes culpable porque estás obligando a tu mujer a ser alguien que no es. Estás obligando a amoldarse a tus gustos. Porque dices aceptarla tal y como es, pero cuando hace algo que no te gusta y no se ajusta a tus caprichos no te parece bien. Te sientes mal. ¿Eso es querer a alguien? Le estás queriendo a tu conveniencia. Eso es egoísmo. No amor. El tiempo pasa y os empezáis a echar cosas en cara, por la simple razón de que los cimientos de vuestra relación están mal construidos. De una manera egoísta. De todo menos libre. El amor es libre. No todo el mundo consigue lo que quiere, y esa es la esencia de la vida. Nosotros no somos la mujer de vuestra vida. Somos las mujeres de nuestra propia vida. Y no debemos dejar que nadie nos cambie a su antojo y a sus gustos. Pensad, ¿ese hombre era feliz realmente? Quería a su mujer, pero quería que ella fuese como a él le gustaba. Le intentaba moldear a su antojo. ¿El amor es eso? ¿Cómo sabéis lo que es el amor? Vosotros sentís realmente, ¿pero cómo materializáis vuestros sentimientos? Exacto, como os ha inculcado la sociedad y la industria del cine. Crecéis y empezáis a experimentar cambios. Os gustan muchas personas. Pero ¿cómo vivís vuestros sentimientos? Como os ha enseñado la sociedad. Como la gente os ha enseñado a ver como "normal". Lo que se sale de lo establecido os asusta. Luego, viene el sufrimiento. Soltáis la misma frase una y otra vez. "El amor es dolor". No, perdona. El amor es libertad. No es posesión. No pertenecemos a nadie. Podemos compartir nuestra vida con alguien, pero no dejar que vivan nuestra vida. Más te vale enamorarte de ti mismo, porque eres la única persona con la cual vas a pasar toda tu vida. Nos han enseñado que tenemos que darlo todo por esa persona para demostrar que nuestro amor es sincero. ¿Pero realmente queremos darlo todo o lo hacemos porque es lo normal y lo que nos han enseñado? Porque pensamos que si no damos todo por esa persona no la queremos lo suficiente. Error. La queremos de una manera libre. Cuando observas a una bella flor a la distancia, sigue creciendo y se vuelve mucho más bonita y mucho más grande. Pero cuando la arrancas y la conviertes en algo de "tu propiedad" deja de ser lo que estaba destinada a ser. "No todos los príncipes dan la vida por sus princesas"
Después de cometer todos los errores posibles, te das cuenta que has perdido parte de tu vida con la mujer equivocada y deseas que ese día "más feliz de tu vida" ojalá no hubiese existido nunca.
Después de cometer todos los errores posibles, te das cuenta que has perdido parte de tu vida con la mujer equivocada y deseas que ese día "más feliz de tu vida" ojalá no hubiese existido nunca.







