Hola :D este será un pequeño alto a la historia. Como ha recibido hartos comentarios positivos y apoyo, intentaré hacer algo más currado al largo plazo y, también, no descuidar mis estudios ni nada, para poder hacerlo con tiempo, sin fallos y de la mejor manera posible, además de muchas sorpresas. Espero que lo disfruten y esperen con ansias la continuación, si es que les ha gustado.
Capítulo 1 - Flower Power (click aquí)
Capítulo 2 - Un... ¿¡Un coco!? (click aquí)
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Accidente en La Playa de las Belugas
Parte 1

Parte 2

Formato normal:
Logré despertar. Me dolía el mentón, pero nuevamente no tenía ninguna herida. Me dolía la cabeza. —¿D-dónde estoy? —Preguntaba sin aún despertar bien, con esperanza de que me hubieran raptado para poder, al menos, tener contacto humano. —A-agh... Otro golpe más. —Miré hacia mi al rededor, intentando abrir poco a poco los ojos. —¿¡De-de nuevo estoy aquí!? ¿¡Quién me trajo aquí!? —No entendía nada. ¿Me estaba volviendo loco? ¿Será todo un sueño? estaba nuevamente, en la misma flor, pero eso no es todo. Estaba con el cofre de oro abierto, delante a mis ojos.
Esa playa... en el agua cristalina... estoy seguro de haber visto una ballena blanca nadar a la lejanía, según lo que he estudiado. Además su arena, su mar... es como una playa en Dubai. La llamaré Playa de las Belugas, para tener una referencia. —Ya un poco más calmado decidí abrir el cofre y contar su interior, me tomó la tarde completa, pero finalmente hice una cuenta y habían mil monedas de oro. Ni más ni menos, era una cantidad exacta. —Bueno... creo que después de esta tarde tengo mucho dinero pero, ¿de qué me sirve si no puedo salir de aquí? Al menos tengo claro que la gente del avión está viva, ya que no se veía ningún cadáver. Además, esa mujer estaba desesperada por el oro, seguro a la gente que habita esta isla le fascina el oro. Quizá, si encuentro a alguien, pueda intercambiar algo por comida, o información. —Decidí levantarme de la flor. Por suerte no soy alérgico al polen, si no probablemente estaría intoxicado. A mi al rededor sólo tenía plantas selváticas y detrás la playa. —Creo que tendré que entrar a la Selva, si sigo parado en esta Flor moriré de hambre. Además, en el avión no se veía ningún cadáver, lo que significa que es muy probable que estén vivos. —Entonces lo que tenía que hacer estaba claro. Me metí entre la espesa vegetación sin ningún rumbo, sin saber dónde iba a parar.
Parte 1
Spoiler

Parte 2
Spoiler

Formato normal:
Spoiler
Estaba cegado por la codicia, por lo que seguí el rumbo al cofre. —¡Yo lo vi primero! —le intenté gritar a esa persona que me arrojó el coco. A lo lejos, se notaba que era una persona nativa de la isla, para nada alguien que iba en el avión... Llevaba trenzas, tenía rasgos indígenas... En fin. Corrí hacia el tesoro, me abracé a el y por dentro se notaba que estaba lleno de monedas de oro. —¡Soy rico! ¡Soy rico! —Comencé a gritar como un maniático. —¡Soy millona... —Entonces miro hacia al lado y estaba ella, la chica indígena, mirándome con unos ojos enfurecidos y yo, débil, no había comido hace bastante, además perdí fuerzas caminando, corriendo, estaba vulnerable. Me miró con rabia. —P-perdó... —No alcancé ni a terminar la palabra y me golpeó. Pero esta chica era especial, o sea, segundos después de su golpe me di cuenta que estaba volando por los aires. Cuando ya iba demasiado arriba me desmayé por el Vértigo, no quería ni imaginarme el dolor de la caída.Logré despertar. Me dolía el mentón, pero nuevamente no tenía ninguna herida. Me dolía la cabeza. —¿D-dónde estoy? —Preguntaba sin aún despertar bien, con esperanza de que me hubieran raptado para poder, al menos, tener contacto humano. —A-agh... Otro golpe más. —Miré hacia mi al rededor, intentando abrir poco a poco los ojos. —¿¡De-de nuevo estoy aquí!? ¿¡Quién me trajo aquí!? —No entendía nada. ¿Me estaba volviendo loco? ¿Será todo un sueño? estaba nuevamente, en la misma flor, pero eso no es todo. Estaba con el cofre de oro abierto, delante a mis ojos.
Esa playa... en el agua cristalina... estoy seguro de haber visto una ballena blanca nadar a la lejanía, según lo que he estudiado. Además su arena, su mar... es como una playa en Dubai. La llamaré Playa de las Belugas, para tener una referencia. —Ya un poco más calmado decidí abrir el cofre y contar su interior, me tomó la tarde completa, pero finalmente hice una cuenta y habían mil monedas de oro. Ni más ni menos, era una cantidad exacta. —Bueno... creo que después de esta tarde tengo mucho dinero pero, ¿de qué me sirve si no puedo salir de aquí? Al menos tengo claro que la gente del avión está viva, ya que no se veía ningún cadáver. Además, esa mujer estaba desesperada por el oro, seguro a la gente que habita esta isla le fascina el oro. Quizá, si encuentro a alguien, pueda intercambiar algo por comida, o información. —Decidí levantarme de la flor. Por suerte no soy alérgico al polen, si no probablemente estaría intoxicado. A mi al rededor sólo tenía plantas selváticas y detrás la playa. —Creo que tendré que entrar a la Selva, si sigo parado en esta Flor moriré de hambre. Además, en el avión no se veía ningún cadáver, lo que significa que es muy probable que estén vivos. —Entonces lo que tenía que hacer estaba claro. Me metí entre la espesa vegetación sin ningún rumbo, sin saber dónde iba a parar.







