Puedes pensar que voy con sombrerito de papel de plata por la calle para desviar las ondas electromagnéticas que intentan penetrar en mi cerebro, estás en tu derecho. Quizás creas que lo que voy a decir no se le hubiera ocurrido ni en mil años a JL, que soy un exagerado, ok, estás en tu derecho.
Lo que ni de coña podrás negarme, joven jugador, es que desde que se fue Rober de esta nuestra amada comunidad para que la Señorita Rottenmeier rápidamente le sustituyera, el juego se ha encauzado en una muerte lenta e inevitable.
Rober, delegaste a ciegas tu cargo.
Rober, te echo de menos aunque fueras un cabrón.
Rober, vuelve y arregla este estropicio, tío.
Acordáos de un capítulo de Los Simpson en el que a los niños les obligaron a ponerse uniforme en el colegio de un día para otro, volviéndolos tristes, apagados, aburridos, grises. Eso está pasando.
Antes todo era campo.
Lo que ni de coña podrás negarme, joven jugador, es que desde que se fue Rober de esta nuestra amada comunidad para que la Señorita Rottenmeier rápidamente le sustituyera, el juego se ha encauzado en una muerte lenta e inevitable.
Rober, delegaste a ciegas tu cargo.
Rober, te echo de menos aunque fueras un cabrón.
Rober, vuelve y arregla este estropicio, tío.
Acordáos de un capítulo de Los Simpson en el que a los niños les obligaron a ponerse uniforme en el colegio de un día para otro, volviéndolos tristes, apagados, aburridos, grises. Eso está pasando.
Antes todo era campo.





